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El crucero del sexo, una experiencia inolvidable

¿Está el ser humano programado para vivir toda la vida con una sola pareja? La monogamia ha sido, desde hace siglos, la forma más común de emparejarse. El matrimonio, al menos en los países más grandes, siempre tiene que ser entre dos personas, incluso cuando sean del mismo sexo. Pero los tiempos cambian y la pareja tradicional parece estar en su momento más bajo. Si ha sobrevivido hasta ahora ha sido a duras penas, y porque en muchos casos, los infidelidades y los amantes quedaban de puertas para adentro. Hay animales que se emparejan de por vida, como el pingüino, pero es cierto que nuestra especie no parece estar hecha para eso. Y si hay personas que aguantan es porque se quieren… y por la presión social. Está muy feo eso de engañar a tu pareja, que ha depositado su confianza en ti. Pero, ¿y si no hubiera engaño, y ambos decidieseis que está bien compartir cama con otras personas?

Las relaciones abiertas son cada vez más comunes, pero eno es algo que se haya inventado el siglo XXI, ni mucho menos. En la Antigüedad, las parejas sexuales solían ser mucho más variadas, y tanto hombres como mujeres podían contar con varios amantes. Esto quedó “vetado” con la llegada de la religión, que otorgaba un papel primordial a la pareja en la sagrada institución del matrimonio. En algunos cultos hoy en día se permite que un hombre pueda tener varias esposas, siempre y cuando pueda mantenerlas bien a todas ellas. La liberación sexual de finales de los 60 nos hablaba de algo muy distinto, en realidad. No se trata de tener más de una pareja, sino de disfrutar con la gente y explorar el sexo y el placer sin ataduras. ¿Por qué conformarnos con una sola relación cuando podemos tener muchas con personas diferentes? Los sentimientos siempre entran en juego para complicarlo todo, y este tipo de relaciones pocas veces terminan bien. Pero es cierto que cada vez son más las parejas que se atreven a dar el paso y buscan nuevas experiencias a través del mundo swinger o los intercambios de pareja.

Un viaje de cuatro días con más de 2.000 pasajeros

Ante esta moda de sexualidad abierta y relaciones esporádicas permitidas, algunos incluso han encontrado una forma de sacarle partido. Los locales swinger ya son habituales en las grandes ciudades, pero Bob Hannaford siempre quiso ir más allá. Por eso, junto a su esposa Tess, decidieron organizar el Couples Cruise, el crucero de las parejas, donde cientos de parejas swinger pueden navegar durante varios días por el mar en un barco de lujo. En su primera edición, en 2018, el crucero logró reunir a 2.100 personas. No solo parejas, también singles y personas con ganas de probar cosas nuevas. Durante cuatro días, el crucero navegaba por el Pacífico Norte, desde Los Ángeles y México, ofreciendo unas vacaciones muy intensas y diferentes a sus ocupantes.

Singles y parejas, diversión para todos

El crucero está preparado tanto para parejas como para personas solteras, aunque es cierto que desde la organización se anima siempre a que la gente vaya junto a su pareja. Hannaford y su esposa provienen del mundo swinger, regentando locales y creando convenciones sobre lo que para ellos es ya un estilo de vida. Lo interesante, según los organizadores, es que han logrado reunir en un mismo sitio a más de mil parejas para poder crear un ambiente muy erótico y especial. La diversión es el objetivo primero y último, así que las reglas son sencillas. Todo debe ser consentido, debes tratar con respeto a los demás, y cuanta menos ropa lleves encima, mejor. De hecho, muchos prefieren ir casi desnudos, o con algo de bodypainting encima.

El crucero es solo para adultos, como es obvio, y no esconde su cometido sexual. Las parejas podrán disfrutar del sexo en los camarotes y en algunas zonas especiales preparadas para ello. El precio de los mismos varía mucho según lo grande que sea el camarote, las vistas… Van desde los 1.000 a los 7.500 dólares, con todo incluido dentro del crucero. Durante cuatro días, los swingers podrán conocerse más a fondo y disfrutar de una experiencia que de seguro expandirá su mente y su visión sobre el sexo. Está claro que será un crucero muy erótico, así que solo se buscan personas con la mente abierta y, a ser posible, que tengan ya experiencia previa en este tipo de intercambios sexuales. Empezar por aquí es como aprender a conducir con un Ferrari.

Talleres y fiestas temáticas

Seguramente, con meter a 2.100 personas con ganas de sexo en un crucero ya debes tener bastante para que salte la chispa. Sin embargo, los organizadores del Couples Cruise saben que todo es mucho más fácil cuando se sociabiliza, así que han creado fiestas temáticas para cada noche del crucero. De esta manera, los swingers tienen ocasión de conocerse en un ambiente lúdico y mucho más distendido, para romper el hielo. Estas fiestas son muy divertidas e incluyen música y alcohol, así que es muy probable que salten chispas en la pista. Pero eso no es todo, porque a este crucero se viene a disfrutar, pero también a aprender sobre sexo a través de talleres llevados a cabo por auténticos expertos.

Si estás interesado en el sexo tántrico o en el BDSM, por ejemplo, aquí tendrás ocasiones de aprenderlo todo sobre estas prácticas, de la mano de algún maestro. Estos talleres sirven no solo para mejorar nuestros conocimientos sexuales, sino también para acercar a esa gente que tiene gustos en común. Es otra vía para que las parejas se vayan conociendo un poco más y vayan creando vínculos que luego terminarán explotando en la habitación. A disposición de los clientes hay además preservativos sin límite y también una inmensa variedad de juguetes sexuales. Con todo esto, seguro que el aburrimiento no será una opción cuando las parejas estén a bordo de este excitante crucero.

Una forma de buscar nuevas sensaciones sexuales

El Couples Cruise está pensado para aquellas parejas liberales y abiertas que quieran probar nuevas sensaciones sexuales. Es como una especie de campamento swinger gigantesco y en el mar, con todo el lujo y la excitación de disfrutar del placer en un crucero. Las parejas que vayan a probar suerte tendrán ante sí una oportunidad de auténtico lujo para expandir sus horizontes sexuales, pero tal vez sea demasiado comenzar por aquí. Y es que estamos hablando de un crucero en el que lo sexual siempre estará presente, y tal vez abrume un poco estar en una fiesta con cientos de personas que quieren tener un rato de placer con nuestra pareja. Meditarlo antes de ir será la mejor opción, aunque si lo tienes claro, no deberías perderte un crucero así por nada del mundo.